Historia #9: El Abrazo

Yo me acerqué con ternura y abrí mis pezuñas hasta abrazarla. Hay veces, en que las personas no se dan cuenta de que los valientes y sanadores también necesitan un abrazo. Es un toque para que se recarguen. En el cuarto, la luz violeta cubría a mamá y a toda su cama, pero no fue hasta que sintió