Entre bombas y plenas nace Sirena Caribeña

  • Librería Aparicio
  • Pepe Ganga – Bayamón, Caguas y Guayama
  • Casa Norberto
  • Librería Tazas y Portadas en Hormigueros
  • The Bookmark
  • Pronto en:
  • El Candil Ponce
  • Farmacias Luma – Viejo San Juan
  • Para talleres, charlas y presentaciones favor escribir a autora@transformatecreando.com

Quieres llegar a clase con la Sirena Caribeña, Ordena tu kit y recibe un libro autografiado por la autora, más labels con los personajes del cuento en un PDF. Con todo lo que ves en la foto. Por $30.00 con envío GRATIS. Pagos por ATH Móvil al 7876105433, favor incluir su dirección en la nota y nombre del niña/niña.

Historia 8 – Aventuras en la casa abandonada

Al salir por el portón, miré a mamá y luego volteé mi mirada hacia la casa abandonada. Mamá, tranquilamente, me dejó ir a explorar aquel laberinto que había entre carros viejos, un trampolín y el flamboyán gigante. ¡Fue toda una aventura! ¡Había tanto que ver y oler! Mi olfato detectó el paso de un gato. Dejó su olor en el pasto que subía hasta la mitad de las ventanas en aquella casa en mal estado. Ese día, por mucho rato, no entré al apartamento. Fue hasta que oí la voz que me llamaba. Mamá me esperaba al otro lado de la acera.

Viejo trampolín

Otro día, volvimos a ese lugar de aventura: la casa abandonada. Ese día, Mamá me jugó una broma y se escondió. Yo alcé la cabeza y no la vi. Me puse a buscarla y no la encontraba. Asustada regresé. Corrí escalera arriba y la sorprendí riéndose por la broma que me hizo. 

Una noche mamá y yo paseábamos cerca.  Ella decidió entrar conmigo. Bordeamos la casa encantada y yo me sentía que era invencible al lado de Mamá. De momento, sentí que ella se puso nerviosa. La vi buscar un palo largo y ancho para defenderse, mientras yo felizmente, seguía descubriendo aquella vieja casona del vecindario. Mamá, con su visión de gata con experiencia, había divisado cuatro perros.

Me sentía invencible al lado de Mamá…

Hustoria 8: Aventuras en la casa Abandonada©2021

Ella, con su instinto maternal, quiso persuadirme para terminar la aventura de la noche. Sin embargo, yo estaba tan entusiasmada, que quise seguir y rebelde, no le hice caso. Mamá, astuta al fin, me engañó y logró cargarme para llevarme de vuelta a casa. Yo estaba tan molesta, que echaba humo por las orejas. Fue cuando vi a los perros a lo lejos. Había uno que era más grande que Scuat, el antiguo perro “pitbull” que vivía en la casa donde nací. ¡Qué susto! Terminamos corriendo de regreso al apartamento.  Al llegar, miré a Mamá y froté mi cabeza en sus pies sonriendo. ¡Qué mucho gozamos esa noche! Gracias Mamá por tantas aventuras.

Las historias de Aianna – Kathia Alsina©2021

Se publican todos los miércoles a las 3pm en esté blog. ¡Suscríbete para que seas el primero en leerlas! Lectura ideal para niños de 6 años en adelante. También los padres pueden leerla a niños más pequeños.  Cuento e ilustraciones por Kathia Alsina Miranda. Edición del texto por Dra. Carmen Minerva Ramos

Historia 6 – Miedo + Fortaleza = Valentía

Don

Yo había cogido confianza y estaba jugando solita en el jardín cuando vi a Don. Él es como uno de los cuadros que pinta Mamá. Está salpicado de pintura por todos lados, solo que él usa espejuelos. De pronto, vi acercarse a Sombra. ¡Me dio terror! Corrí y cuando alcancé a ver a mamá, observé que ella también tenía miedo. Sin embargo, en vez de demostrarle el miedo que Sombra le causaba, Mamá, valientemente, lo entretuvo alejándolo de mí. Yo me escondí entre las flores del jardín. Allí estuve aterrada e inmóvil viendo lo que Mamá hacía.

Sombra se sintió atacado por Mamá y se fue a contarle lo ocurrido, a modo de chisme, a Don.  Sombra era peligroso. Don lo sabía, por eso lo escuchaba y le seguía la corriente sin irle de frente. Yo observé, con cautela, cada movimiento de lo que sucedía hasta que vi la oportunidad de pasar como un celaje entre Sombra, Don y Mamá. 

Ya en el balcón del apartamento, me sentí más segura, pero ni me acerqué a las rejas para no volver a ver a Sombra. Escuché los pasos de Mamá al subir por las escaleras y una vez sentí que cerraba la reja con llave, mi corazón bombeó con armonía. Mamá me felicitó y me dijo:

¬Él es peligroso, refiriéndose a Sombra, pero Dios nos protege todo el tiempo. 

Así, Mamá aguantó dos meses en aquel lugar, aunque tuviese miedo de que nos pasará algo. 

Historia 6: miedo + fortaleza = valentía

Mamá es valiente. Nadie sabe lo mucho que aguanta. Ella sabe sobrellevar el dolor, el miedo y es capaz de enfrentar a personas peligrosas con tal de proteger a los más vulnerables. Ojalá Belita y mis tíos puedan ver algún día lo valiente, fuerte y dulce que es Mamá. Ellos sólo ven cuando ella se quiebra. Sin embargo, yo sé que cuando eso ocurre es porque lleva un gran peso sobre sus hombros. Un peso que es tan grande como un árbol gigante. Gracias, mamá por tu fortaleza. Eres capaz de superar el dolor, el miedo y enfrentar el peligro para cuidar de mí.

Las historias de Aianna©2021

Se publican todos los miércoles a las 3pm en esté blog. ¡Suscríbete para que seas el primero en leerlas! Lectura ideal para niños de 6 años en adelante. También los padres pueden leerla a niños más pequeños.  Cuento e ilustraciones por Kathia Alsina Miranda. Edición del texto por Dra. Carmen Minerva Ramos

Historia 2: ¡Qué curioso!

¡Hoy es la primera vez que salgo de aventura con mamá! Este apartamento me gusta mucho tiene jardín, árboles y mariposas de todos los colores que vuelan libres al son del viento. Mamá está feliz, le gustan las mariposas. Estoy aquí observando entre los árboles, veo una casa… ¡Está abandonada! Las casas abandonadas son lugares mágicos. 

‒‒¡Aianna, vamos! – oí la voz de mamá. 

Ella me va a enseñar hoy a cómo salir y entrar de la casa.

Mamá está al otro lado del portón, mientras yo sigo olfateando. Es así como voy reconociendo el camino de regreso. Con mi olfato puedo identificar quiénes estuvieron por aquí y si son buenos o me tengo que cuidar de ellos. Siento la voz de mamá que en tono dulce me orienta.

 ‒‒ Debes mantenerte en la acera todo el tiempo. 

Casi ni la oigo. Es que estoy excitada. Veo un árbol gigante y una escalera que lleva a la casa abandonada. Hay lagartijos, mariposas…

 Le grito:  ‒‒¡mamá espera que tengo que oler todo y son muuchas hojas! 

De momento veo un hueco profundo en la calle. Mirando a mamá a los ojos, le pregunto 

‒‒¿qué es eso?

Mamá, desde el otro lado me explica que es una alcantarilla. Me dice que por ahí suben ratones y culebras y que, además, es profundo. 

Cuando oí -C U L E B R A S- volví rapidito a la acera, esas no me gustan. 

Estoy feliz y agradecida por este apartamento nuevo. Le digo a mamá que me gusta mucho. ‒‒¡Ya viste como entrar y salir! En caso de una emergencia que tengas que salir o entrar, este portón siempre estará abierto ‒‒ me dijo mamá con cariño y firmeza. 

Yo la miré y corrí alegre entre las flores del jardín. En ese ese instante, una mariposa tornasol pasó frente a mi hocico. ¡Qué linda! – pensé y me fui a comer grama cerca del carro de mamá. Comer grama me ayuda a hacer mi digestión. Salí corriendo y le gané de nuevo a mamá al subir las escaleras. Ahora me voy a dormir. 

‒‒ Buenas noches, mamá. Ya son las once de la mañana y tengo mucho sueño. 

Dar gracias nos hace alegres y atrae la abundancia.

Se publican todos los miércoles a las 3pm en esté blog. ¡Suscríbete para que seas el primero en leerlas! Lectura ideal para niños de 6 años en adelante. También los padres pueden leerla a niños más pequeños.  Cuento e ilustraciones por Kathia Alsina Miranda. Edición del texto por Dra. Carmen Minerva Ramos