Empatía No es sinónimo de Buena Gente

Descubrí que el Boricua no es empático. La realidad, es que sí tuviéramos empatía, nuestro país no tuviera las tasas de trastornos por salud mental sobre un 70% de la población. Y lo peor de todo es la ignorancia en el tema dentro de la medicina en general. Tener una depresión, ansiedad, ADHD es algunos de los retos de la química cerebral. Y cómo siempre bromeó en mis charla, nuestro cerebro no descansa en la mesita de noche. Por ende ser empático, compasivo con el otro igual (o sea) con nuestros familiares, amigos, compañeros de iglesias y hasta trabajo es un trabajo que requiere mucho amor. De cada 10 personas hay 7 con su salud emocional afectada esto dificultad aún más el ser compasivo. Ya que tal vez el otro este peor que tu, pero ni dice nada, para aparentar ser el fuerte.

«Y cómo siempre bromeó en mis charla, nuestro cerebro no descansa en la mesita de noche.»

Son alarmantes las cifras de nuestras emociones, primero porque compartimos una cultura que no le gustan tocar, ni exponer temas tabúes. Segundo dicen por ahí que los pañitos sucios se lavan en casa. Y el dicho que nos ha hecho reventar: es que son changuerias.  Bueno la verdad que no es una changuería tener un episodio de ataque de pánico, ni sentir que las paredes se te caen encima o pensar que nunca podrás abrazar a nadie. Tampoco una persona que padece de estas condiciones son personas débiles, en sí son más fuertes de lo que muchos puedan imaginar.

¿Por qué planteó que la empatía no es un sinónimo de ser buena gente? Una anécdota con un turista en mis vacaciones de Navidad 2019: «Él me decía todo el mundo aquí es tan friendly o sea buena gente, pero no comprendo ¿por qué usted siendo de aquí (Puerto Rico) no está compartiendo con su familia en Navidad? Yo le dije sin pelos en la lengua, sí de verdad los conocieras vería que no somos tan buena gente».

Sencillo porque es difícil sobrepasar nuestras diferencias, nos gusta chismiar hasta destruir su reputación y todos tan solidarios compartiendo y dando su opinión. Lo más cruel es que todo empieza desde la casa. Y las fiestas familiares son el primer lugar que nos explotan. Y para ser aceptado tienes que fastidiarte y hacer buche (o sea: que no llores frente a nadie) aunque luego explotes. Así realmente es el Boricua y eso no es de gente que sea empático o tenga realmente compasión por el prójimo más cercano. Por ejemplo en estos meses he conocido gente que tienen por lema «después que no se metan conmigo yo soy tranquilita» o este otro «yo te ayudo sí me sobra, sino…». Ambas formas de ver la vida no es de alguien que sienta empatía o mucho menos respeto por sí mismos. Son chéveres al compartir de lo que sobra, pero sí uno le pide algo: boom ya te montan cara.

¡Mire amigo lector la salud mental, es una recuperación que se hace en comunidad! Sí una persona no logra su estabilidad emocional, va verse afectado: la economía, relaciones interpersonales y laborales, su aspecto físico e higiene, sobre todo su estima. Sí en adición a tener que lidiar con su salud de por sí fracturada, la persona tiene que ser asertivo en un ambiente altamente tóxico o sea llenos de chismes, falsos testimonios, envidia y que le pongan la pierna pa’ hacerlo caer todo el tiempo.

Esa persona en definitivo que va a tener muchas recaídas emocionales y en cada una la persona afectada, sale más débil. Así que sí usted conoce de alguien que está pasando por una situación difícil seamos justos con estos pacientes y demosle la mano no una ó 10 veces, sino todas las veces que sea necesario para verlo brillar. También es justo que esa persona ponga de su parte tanto en el tratamiento farmacológico, terapéutico como social.

Ahora que estamos en un lockdown es cuando más nosotros nos necesitamos, sobre todo dar ese abrazo. No hay que predicar ni sermonearle sólo en silencio abrazar a alguien. Tienes miedo por enfermarte, un texto con una pregunta sencilla: ¿cómo estás? ¿Quieres hablar? ¿Qué has hecho?

Sí ves que tu amigo/hermana/familiar/colega o compañeros contestan con monosílabos y sin ganas. Sabes no esperes más y llámalo sí de verdad conoces a la persona, sólo con escuchar su voz vas a saber sí está bien o no. En ese momento no es para darle el discurso de media humanidad está en el mismo bote. Porque tal vez tu no sabes pero a veces estas persona se sienten así hace mucho más tiempo. Segundo sí ya su economía está en el piso NO le diga que TODO EL MUNDO ESTÁ EN EL MISMO BOTE. Sencillo los niños de África no comen en mi mesa y probablemente esa persona llevé más de lo que te imaginas peleando por llevar un plato de salchichas a su casa todos los días. Sí por el contrario ves a una persona gorda y padece de salud mental (BIG NO!!!) NO le digas tu siempre comiendo dulces así nunca vas a rebajar. Ponte por 1 ó 2 minutos en los zapatos de esa persona.

«Recuerdo una vez que regalaron un paquete de Hersheys en mi iglesia y esa fue mi comida de toda una semana. Tuve que decidir entre pagar los medicamentos o la compra. Seamos menos buena gente y tengamos más empatía.»


©Kathia Alsina – Mentor Creativa, Autora #2020levantateyresplandece

Tiempo = Felicidad

Te imáginaste alguna vez que eras tan parecido a Brad Pitt o Ellen Degeneres? Alguna vez sé te ocurrió qué no importa tu salario, status social, religión o sistema económico de tu país, tu y yo estuviéramos viviendo un momento único en la historia actual?

¡Todos escondiéndonos de un germen «aparentemente» inofensivo que ha logrado parar el alocado movimiento no de una ciudad o sólo un país!

Todo el 🌎 Tierra está descansando del virus más mortal…

Tu, tu amigos, vecinos, compañeros de trabajo, hasta incluso de tus enemigos o sea de «NOSOTROS LOS SERES HUMANOS»

Sí, es cierto todos los humanos somos iguales en muchas cosas, la vulnerabilidad es una de esas que nadie mencionó en una reunión de negocios, ni tampoco en el estudió dominical de cualquier templo. Todos vamos alborotando, destruyendo y haciéndonos oír para declarar qué tenemos que tener un respiro y una tregua de aquello que en realidad nos está matando… El egocentrismo, finalmente el universo nos escuchó nuestros gemidos y hemos tenido la J U S T I C I A que tanto hemos soñado. Ahora tenemos tiempo para mirarnos las manos, observar a esa persona con la cuál convivimos pero nunca le décimos lo especial que es o lo divertido de su presencia que nos hace la vida más placentera. Tenemos el espacio dentro de la agenda para disfrutar de nuestros muebles y con la ropa más ordinaria reírnos a carcajadas con nuestros hijos, escuchar las músicas de otros, reconocer que el espejo ni la pesa mienten. Hoy cada momento nos hacemos más humanos y menos esclavos del sistema que nos ha tenido idiotizados por tantos siglos.

La peste nos hizo reflexionar, descubrir medicamentos que slavaron miles de vidas. Hoy una simple solución nos está acercando a las manos que dejé de mirar hace muchos años atrás 20 s e g u n d o s de vivir en el aquí en el ahora. Así este virus nos ha regalado el tiempo que con tanto afán, esperanza y fe hemos pedido con ahínco para disfrutar las cosas mas simples del día… El balcón que nadie vio, la tierra fresca de replantar un planta, compartir las miradas de complicidad entre las risas que nos caracterizan como seres eternos. Preocuparnos por los que viven bajo el mismo tiempo, compartir el espacio dejando de lado las discrepancias de convivencia o comportamiento. Practicando la buena fe, volviendo a soñar… Ese es el gran regalo que #COVID19 nos trajo este año 2020.

©Kathia Alsina – Mentor Creativo y Escritoria de la serie Kelaiah Warriors y Tanamá: Puente Arco Iris.

Cosas Buenas… Le pasa a la gente buena

El dicho o mejor dicho la queja es: ¿por qué a la gente buena le ocurren cosas malas? Pero que tal sí declaramos y contamos nuestras bendiciones. Les cuento soy la autora de varios libros para niños. Decidí que las cosas buenas me pasarían eso significó aprender a dejar lo seguro y aparentemente estable por algo que sólo parecía un sueño. Así comencé a conocer las bendiciones y muchas personas de un gran corazón que me han ido ayudando durante el camino.

Les cuento NO todo fue fácil, más bien a cada logro mas exigencias aparecían en el camino. Más a mi, me emocionaba ver esos aparentes «no» como una gran aventura o un «boot camp» en el cuál alguien me apuntó sin mi consentimiento; pero me iba ayudar a llegar a la meta que yo tenía establecida. Ninguna de las profesiones que he ejercido las he ido a estudiar, mas bien eran mis pasatiempos los cuáles me fui formando cada vez con más entusiasmo y gracias a Dios que me dio más neuronas que a mucha gente y una mente fotográfica le empecé a sacar partido para ayudar a muchos a mi paso. No es fácil explicar que los niños genios, en sí crecen y se convierten en personas adultas con intereses tan variados que a la persona con IQ promedio no le dan nada de ganas de ni leer, parece muy terrible o confuso el solo hecho de que le hablen del tema. Así fue que empecé con una metodología en neurociencias y el proceso creativo que le llamé Transfórmate Creando© y que he tenido la oportunidad de ayudar a miles de personas mediante talleres, presentaciones, labor comunitaria y la serie de libros para niños Kelaiah Warriors©.

¿Por qué me pasan cosas buenas? Pues hace una semana me di una caída fatal, pero dos personas me ayudaron. Alguien mientras caminaba bajo un fuerte sol me dice: «¡te debo una sombrilla!». Me quedé asombrada, al preguntarle por qué??? Me dijo quién él fue quien me ayudó a levantarme y así le estreché la manos, agredecidamente. Gente que le pedí una dirección al rato me dicen: «¿hey llegaste bien?» Yo le sonreí diciendo gracias. Cuando llamé al banco Popular por un inconveniente me terminaron dando 5 días de gracia en vez de cobrarme un recargo diario.

Estaba dispuesta a pagar la penalidad de Claro por suspender un servicio y el empleado me dijo, fíjate te puedo ayudar suspendiendo tu cuenta hasta la fecha en que vencé tu contrato. Hay muchas cosas buenas que me pasan… Tal vez sean pequeñas cosas pero es así como se pinta la vida…

Mi computadora se dañó full hace dos dias. Dando gloria a Dios le dije: GRACIAS POR QUE ME DEJASTE PUBLICAR MI ÚLTIMO LIBRO. (MacBook Pro 2012)

Hoy decidí sonreír a la vida y ver los pequeños detalles como milagros, dar gracias en cada pisada que doy con el sol azotando mi cara, porque sólo los vivos sudamos. Y mientras hay vida hay oportunidades para volver a comenzar.

Fit «fit everything» solía bromear entre las personas que me donaban cosas mientras el huracán María. No he llegado a Ponce y al área sur porque mi gran compañero de aventuras llegó a su final. A veces no sabemos por lo que otros pasan, rápido nos entregamos a la murmuración. Este gran auto recorrió todos los recovecos que Puerto Rico pueda tener, ayudó a turistas a llegar a su destino, fue testigo de muchas sonrisas en medio del caos y tiene tantas anécdotas que es imposible poder contarlas todos. Fue un guerrero alegre, de buen corazón y muy espiritual en la causa, su conductora siempre tenía que decidir entre ayudar a alguien o echar gasolina, así fue su fuerza. Puedo quejarme pero decido enseñar a otros a sonreír, ver oportunidades que a veces no ven por ellos mismos, brillar por ellos sólos y aún más aprender a ponerse en la posición de otros para que sean ellos unos héroes anónimos. Así somos!!!

La vida me tiró con muchas emociones, yo las transformé en personajes y cuentos que ayudan a niños y sus familias a brillar. Y tú, ¿qué estás haciendo?


©Kathia Alsina es autora, mentor creativo. Próximos talleres 1 de febrero en Café D’Luna- Autopublica 7876105433. 1 de febrero en Leamos Por Siempre presentación libro Tanamá: Puente Arco Iris

Conectemos con nuestro Mundo


Que bueno fue conectar conmigo en este año. Espero que disfrutes está reflexión por mi voz… Una hecha desde el ❤. Parte de lo que pude conectar mi yo superior y con el universo que somos todos nosotros. Conocer lo que la creación ES, ser aceptada tal cual soy.